
Poco a poco me desprendo de este dolor...
Cada día intento convivir con este sentimiento...
Sopla una suave brisa que roza mis mejillas y una calma siento dentro de mi ser...
Como las olas del mar que golpean contra las rocas...
Un día será un nuevo despertar...
Abrir los ojos y detenerme... observar con claridad ese horizonte que me promete un nuevo amanecer...
El brillo en el agua, que me dice que todo es diferente...
Las preguntas incesantes han perdido potencia y ya nada me confunde.
Elevo la vista para ver de nuevo a los pájaros adueñandose del cielo azul...
Vuelvo a sentir esa energía de vivir el día a día...
Y... todo será nuevo en mí...
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